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10 November 2013

Lo que veo cuando corro- Cham

Desde casa, a lo largo del lago de Zug, pasando por la estación de trenes de Chollermuli y el parque La Villete hasta Strandbad Hunenberg, ida y vuelta.




03 November 2013

Zoo Zurich, otra oportunidad

Habíamos visitado este zoológico hace casi tres años, una tarde helada y ventosa de invierno. Quisimos darle otra oportunidad y volvimos con la familia de Marlene y Alinor, dos amiguitas de Male.
No es el zoológico mas lindo, pero es un lindo paseo. El pantanal brasileño es muy lindo (mención aparte para los monitos que hicieron reír a carcajadas a las chicas), el rincón de los leones también. Tiene algunos parques de juegos divertidos para los chicos y una tienda de regalos muy buena.
Después de un café con delicias de chocolate, terminamos esta tarde super entretenida.



29 October 2013

París, otra vuelta

Fin de semana de reencuentro con los abuelos paternos en la capital francesa. El TGV ( tren de gran velocidad, francés) nos acercó hasta Gare de Lyon en 4 horas y 37 minutos exactos.
La idea no era caminar incansablemente por que habíamos hecho esto seis meses atrás. Pero sin quererlo, y un poco queriendo, disfrutamos toda la ciudad, por entero. La recorrimos de arriba a abajo, redescubrimos los barrios, recordamos lugares ya vistos y visitamos los sitios pendientes. El cambio de estación mostraba todo con otros colores.


Así se veía el Jardin Des Tulleries pintado de rojos, amarillos y naranjas

Las hojas caídas de los árboles hacían que los alrededores del Louvre fueran barridos constantemente  

Champ de Mars y La Tour Eiffel en pleno otoño 
Esta vez subimos hasta lo más alto de la Torre Eiffel, una obra de arte gigante desde la que se ve toda la ciudad. Como habíamos comprado las entradas con anticipación no hubo que hacer cola para subir hasta el primer nivel. No creíamos encontrar tanta gente en ese intervalo. Allí debimos esperar una media hora para poder subir al siguiente ascensor. La vista justificaba la demora, a mi criterio. 



Alrededores de la torre, Jardines del Trocadero, La Defense mas atrás, Les Invalides y Champ de Mars 
En esta oportunidad, Male se dió el gusto de perderse en los "laberintos" del Jardín de las Tullerías. Siempre con la Torre Eiffel de fondo, siempre. Clari la fue a buscar, por miedo a que no encontrara la salida. 


Cruzando el Sena nos perdimos en las calles del barrio St Germain de Pres. No alcanza una tarde para ver cada vidriera y entrar en cada tienda. 








La lluvia nos encontró en Ile de la Cite, justo frente a Notre Dame. Mucha gente bajo el mismo árbol. Fue el momento de la despedida: los abuelos a Buenos Aires y nosotros a seguir recorriendo en cuanto el agua se fuera. 
La Concergerie, en Ile de la Cite

Place Vendome

Place de la Concorde
Caminando por Champ Elysees, llegamos de noche al Arco del Triunfo. Merece quedarse contemplándolo largo rato!

Esta vez también hubo tiempo para hacer fila y entrar al Museo D'Orsay, ni más ni menos que 45 minutos. No sé si Clari necesitaba dejar de caminar, o si realmente quería conocer el "museo más lindo de Europa", como dicen las guías turísticas, pero seguimos su voluntad y finalmente entramos. Así, pudimos pararnos todos delante de las obras mas reconocidas de Van Gogh, Gaughin, Camille Pizarro, Degas, Rodin. Circuito corto, lo que dura la concentración infantil, pero eficaz. 








Antiguo reloj del que fuera una estación de trenes y desde el que se ve el Louvre y Sacre Cour
Ya casi terminaba nuestro fin de semana en la ciudad del amor. Me quedo con esta postal de Pont Des Arts. Fascinó a las chicas con todos los candados cerrados por parejas enamoradas y a mí por el panorama de los puentes sobre el río Sena. 


La despedida fue justo frente a la pirámide del Louvre: 72 horas inolvidables. 







20 October 2013

Weggis

A 10 kilómetros de Luzern se ubica esta pequeña localidad.
No es más que una avenida que contornea el lago, pero no necesita ofrecer nada adicional: el paisaje lo es todo, y mucho más ahora, realzado por los colores de otoño.











Para los chicos, algunos juegos a la orilla, un ajedrez gigante y muelles desde donde tirar pan a los patos. De premio, un playground algo más arriba, desde donde también se puede disfrutar de semejante vista.


Gletschergarten Luzern

En el centro mismo de la ciudad de Luzern, y a los pies del Monumento al León Dormido, está el Jardín de los Glaciares. Es un paseo que enseña acerca de las distintas etapas de la tierra.
En el año 1872 se descubrieron en este lugar "baches" dejados por la erosión del hielo 20000 años atrás y allí se emplazó este museo.
El recorrido tiene varias estaciones que muestran imágenes y fósiles de una antigua selva tropical que se ubicara justamente en esta ciudad hace 20 millones de años, restos de mammuts y osos, tambien fosilizados en la Era del Hielo, la evolución de los glaciares alpinos...





 Al final del recorrido, un mirador premia con una linda vista de la ciudad a quien suba hasta la punta.


Monumento al León Dormido


 

02 October 2013

Pilatus Indoor

Aquí los escaladores se toman su pasatiempo bien en serio. Este espacio cerrado de 2400 metros cuadros, tiene paredes de hasta 13 metros de altura y doscientos caminos para escalarlas.
Si bien tiene un espacio de muros mas bajos y colchonetas mas gruesas, no es una plaza de juegos infantiles. Nos quedó bien claro el mensaje de un apasionado de este deporte, quien por poco no trajo a Clari y su amiga Mae de una oreja. De cualquier manera, ya habían pasado dos horas en las que las chicas y sus amigas se divirtieron trepando, saltando, y tambien jugando a "papás y mamás". Era hora de volver a casa. Es una buena opción para quien quiera divertirse y hacer algo de ejercicio en un día como ese domingo: fresco, gris y lluvioso. Y si está interesado en tomar clases, hay oferta variada de cursos.




16 September 2013

Graechen y Zermatt ( Valais)

Veinte minutos separan una localidad de la otra. En dos valles vecinos, dos pequeños pueblos que se convienten en centros de ski en invierno, pero en verano engalanan sus balcones, jardines y rincones para atraer a turistas de variado perfil.

Graechen es un pequeño pueblo situado a 1619 metros sobre el nivel del mar en el cantón del Valais, en el suroeste suizo. Un rincón arriba de la montaña que ofrece parques de juegos y muchas opciones para familias. Ya se sabe: " Chicos felices, padres felices: descanso asegurado" .
El pueblo entero está decorado con flores y detalles que lo hacen de postal.




















Subiendo en góndola hasta Hannigalp se alcanzan los 2114 metros. Ahí arriba, donde en invierno hay esquiadores, en verano hay niños jugando y trepando en un playground nuevísimo.



Se puede bajar de la misma manera que se sube, o bien a pie, a través del bosque, por un sendero bastante escarpado.

Poco mas de una hora mas tarde se llega a un pequeño lago, reducto de pescadores ("Esto no es un lago, Ma. Esto es un charco grande", según Clari -sic-) .



Y algo más abajo aún, el Robi Spielplatz: mas juegos infantiles de todo tipo en el medio del bosque.


Como en cada valle, para mediados de Septiembre vuelven vacas y ovejas de la montaña. Los pastores las bajan al pueblo, las premian con flores, las pasean alrededor de la plaza y las llevan al establo donde se guardarán hasta la próxima primavera. Todo el pueblo celebra esta fecha con música, cerveza y salchichas asadas ( la clásica Wurst) .



Zermatt es un centro de ski mundialmente conocido, uno de los mas renombrados de Europa. No está más alto que Graechen, pero su ubicación es privilegiada: está a los pies del Matterhorn ( la montaña de 4478 metros dibujada en el envoltorio del chocolate Toblerone) , y de otros picos. Por eso puede ofrecer la posibilidad de esquiar todo el año, además de escalar y hacer senderismo. Si el día acompaña, se puede acceder a todos estos cerros a pie, en bici o en otro tren panorámico. No era el caso: la lluvia nos acompañó todo el día paseo por las calles de este lugar precioso, que, como el pueblo vecino, rebalsaba de geranios de todos los colores. Es muy lindo pasear por sus callecitas de piedra, visitar el cementerio, el parque que está detrás del museo Matterhorn y mirar el río que pasa por el medio.
Si bien es pequeño ( tan solo tiene 5000 habitantes) es tan importante la afluencia de turistas que hay hoteles y restaurants por doquier, para todos los gustos y presupuestos.






No se puede acceder en auto: al llegar a Taesch hay que estacionar y tomar un tren nuevísimo y de ventanas muy grandes, para que nada del paisaje deje de ser visto. No es largo el recorrido, tan solo 15 minutos.



Para llegar a este lado de Suiza, desde Zug, es necesario algo más de tres horas de auto. El paso por el Grimselpass a más de 2100 metros es realmente sobrecogedor: el lago Grimselsee a un lado, más allá el lago Raeterichsbodensee, las cumbres ahí nomás de la mano, algo de nieve ... y para abajo, curvas y curvas que se confunden con algunas nubes bajas.





Luego de tantas vueltas en bajada, el camino concluye en un bosque bien verde. A los lados de la ruta aparecen pueblitos diminutos, que conservan casas y graneros de madera y piedra, imposible saber desde hace cuánto tiempo...



Una escapada de fin de semana inolvidable.